DISEÑO
Absoluta transparencia, juegos de luz, formas que se descomponen y se recomponen a través de la ondulación del vidrio, y crean un sugestivo efecto de movimiento. Son sólo algunas de las magias que se puede conseguir cambiando el diseño del vidrio de un ladrillo, provocando ambientes y atmósferas siempre diversas.
La tecnología y la especificidad del proceso de producción permiten personalizar también esta característica íntima del ladrillo, impresa durante la fase de prensado del magma de vidrio: su espesor.
El diseño se puede realizar ya sea en el interior o en el exterior, dejando la superficie externa perfectamente lisa, o modulada en relieve; véase el ladrillo diseñado por Piano para la Maison Hermès en Tokio o el bloque Dórico creado por Moneo para la biblioteca Deusto en Bilbao.
Sobre cada cara del ladrillo es posible reproducir diseños de vidrio diversos como, por ejemplo, en los bloques utilizados por el Estudio Sartogo para el nuevo Conjunto Parroquial Santo Volto di Gesù en Roma. Aquí fue creado un nuevo ladrillo con dos caras acopladas, una lisa y la otra ondulada, para difundir luz difusa en el interior y, a la vez, proveer la necesaria intimidad y privacidad al ambiente religioso.
Pero los diseños de vidrio son infinitos, como infinitos son los efectos: sugestivas señales de identificación, marcas de estilo, logotipos, geometrías que determinan direcciones específicas al flujo de luz. [<<] |